Ondas de choque de baja intensidad en problemas urológicos

Ondas de choque de baja intensidad en problemas urológicos

by | Sep 7, 2018

Los Doctores Juan C. González y Alejandro Lira, urólogos que ahora se colocan a la vanguardia en el tratamiento de las patologías de esta especialidad, son el frente del programa de urología A Better Me by JLPrado Surgical Center.

En las diversas etapas de nuestras vidas, marcadas por la edad, se manifiestan algunas patologías. En el caso de los hombres tal vez las más significativas sean las urológicas y se pueden registrar después de los 30 años: eyaculación precoz, infertilidad, cáncer de próstata, agrandamiento de la misma y disfunción eréctil (por lo regular, esta, después de los 40 años) son algunas de ellas.

Antes, en la década de los 30 años, comienza a experimentar por lo general el agrandamiento de la próstata (hiperplasia benigna), asintomático hasta que se hace más grave; igual, de los 30 a los 40 el padecimiento urológico más común es la infertilidad y después de esta edad lo es la disfunción eréctil, padecimiento que deriva de otras alteraciones orgánicas como la diabetes, hipertensión arterial, arteriosclerosis y/o cardiopatía isquémica.

En el programa de urología A Better Me by JLPrado Surgical Center, se da una solución a todas las patologías de esta especialidad que van desde funcionales hasta cáncer de riñón, de próstata, de vejiga, piedras en los riñones en la vejiga, cirugía ambulatoria, circuncisión y vasectomía, todo lo que es el tracto urinario de hombres así como mujeres y el tracto genital de hombres.

Existen un grupos pacientes con disfunción eréctil cuyas causas son muy variables. Alteración orgánica, diabetes, colesterol y/o triglicéridos altos, problemas cardiovasculares u hormonales como disminución en la testosterona, causas que den lugar a los problemas de disfunción.

Hay otro grupo de pacientes, también numeroso que no padece ninguna de estas afecciones, sin embargo su función sexual tampoco es normal o satisfactoria.

En estos casos puede influir la condición física, el aspecto psíquico, nutricional, emocional o socioeconómico. También tienen que ver malos hábitos alimenticios, o alteraciones del sueño, que no hacen ejercicio, que su ámbito laboral es malo o la que relación con su pareja no es buena.

También hay otros pacientes con estas patologías pero cuyos orígenes son combinados, es decir entre lo orgánico y lo psicológico.

Se comenzó a buscar nuevas alternativas de vanguardia, las que están disponibles en el mercado y fue así como empezamos, a través de un aparato manufacturado en Israel llamado Renave, y producido por la compañía Tairex, pioneros en las ondas de choque.

En urología se aplican desde hace unos 50 años las ondas de choque de alta intensidad para la destrucción de litros intrarrenales, pero hasta hace pocos años se comenzaron a utilizar las ondas de choque de mediana intensidad para ayudar los pacientes con problemas de tendinitis (ortopédicos) lo que les ayudó a reducir la inflamación.

Posteriormente, cuando se comenzaron también a aplicar este tipo de ondas con transductores en problemas cardiológicos, se dieron cuenta que favorecían la formación de nuevas arterias y vasos sanguíneos en quienes habían padecido algún infarto, mejorando con ello su vascularidad y su condición.

Fue así como esa empresa decidió traspolarlo a la urología, donde se utiliza un transductor a nivel del cuerpo del pene y en el fondo de este, en el periné, para producir esta misma reacción de angiogénesis, (formación de nuevos vasos sanguíneos), pequeños capilares, que tienen la singularidad de mejorar la oxigenación del cuerpo cavernoso para fortalecer la función eréctil, el mismo objetivo, por cierto, del medicamento oral.

La diferencia entre lo que pretendemos ofrecer y los medicamentos, es que estos mejoran el flujo sanguíneo en el momento en que se ingieren, pero cuando pasa la reacción, la disfunción regresa. Y en el caso de la máquina Renova, se pretende dejar un tratamiento, que si bien no es curativo, mejore la disfunción en forma importante en mayor grado.

Hay estadísticas que indican que el 30% de los hombres mayores de 40 años de edad registran cambios en la firmeza de la erección y esto hace que posiblemente no sea una disfunción importante pero afecta su calidad de vida.

Es importante tomar en cuenta que la población es muy variada, hay quienes con 46 años de edad presentan una disfunción leve y de pronto también en mayores de 70 años, no hay grupos homogéneos.

El que es candidato para tratarlo con la maquina, es el que presenta cierta mejoría con cualquiera de las otras terapias existentes. Si con el tratamiento medicinal hay erección los pacientes tienen mayores posibilidades de responder a la máquina.

Aquel paciente que de plano no tuvo reacción con medicina y en 10 años o menos no ha tenido resultados con ningún otro tratamiento la máquina tampoco les va a funcionar. No hay garantía plena de que si se tratan con la máquina habrá una reacción plena.

El tratamiento se aplica en 4 ocasiones, una vez por semana, pero ha habido quienes desde la segunda vez logran un importante avance en su problema. El tratamiento no tiene contraindicaciones y no es doloroso, muchos dicen no sentir nada.

Posterior al tratamiento no hay sangrados, moretes ni inflamación, es un procedimiento seguro hasta en pacientes con marcapasos, no hay contraindicaciones.

Sobre el costo del tratamiento dice que es relativamente caro, lo que depende de la estadía del paciente y de su deseo, pero no lo es más que algunas otras opciones, como la implantación de las células madre o la colocación de una prótesis en el pene, tal vez esta la última opción para aliviar casos severos, pero es 5 veces más costoso que el de nuestra máquina de ondas de choque.

A nivel cardiológico se utilizan ondas de choque intermedias, sin embargo nosotros, en Renova encontramos un transductor a nivel lineal por lo que abarca más espacio en el cuerpo cavernoso a diferencia de los que se utilizan en otros lugares.

Sobre los implantes ya no hay vuelta atrás porque se destruye el cuerpo peneal por dentro al colocar el dispositivo, pero es un adminiculo muy eficiente, producto del avance de la ciencia y la tecnología.

El tratamiento se hace en un cuarto de exploración física sin necesidad de acudir al quirófano, se coloca el paciente en una posición de litotomía, (igual que la exploración que hacen a las mujeres los ginecólogos) y se coloca el transductor debajo de los testículos.

Con la máquina se administran mil 600 golpes a ambos lados del periné por debajo de los testículos, luego se coloca el aparato por encima del cuerpo del pene y se dan 900 golpes por ambos lados.

Desde que inicia el tratamiento hasta su fin transcurren 45 minutos, al término de los cuales el paciente sale como llegó, caminando y sin molestias. No hay ayuno, ni trauma ni hospitalización.

Este proceso se repite una vez durante las siguientes tres semanas para completar el tratamiento y los resultados se comienzan a observar 6 semanas después de iniciado.

Es un procedimiento práctico y sencillo de administrar, no requiere de personal especializado y es proporcionado por ellos mismos para familiarizarse con la respuesta.

Este nuevo tratamiento se utiliza en España, Brasil y en México en la ciudad de Guadalajara donde ha tenido muy buenos resultados. En Estados Unidos la maquina Renova está en revisión por la FDA.

Se recomienda este procedimiento porque es una terapia muy noble y con el tiempo será adoptada como una opción más por los urólogos para este tipo de tratamiento. No es una máquina milagrosa pero si cumple con el objetivo, mejorar la calidad de vida de los pacientes y su actividad sexual.